22 Mayo 2026 | Medellín, Antioquia | Cristin Serrano, Periodismo UCN.
Una iniciativa liderada por el Ministerio de las Posibilidades permitió que 23 personas con discapacidad visual vivieran días inolvidables en Santa Marta, donde el amor de Dios se manifestó a través del servicio, la inclusión y la esperanza.

Participantes del Ministerio de las Posibilidades vivieron una experiencia transformadora en Santa Marta, donde varias personas con discapacidad visual conocieron el mar por primera vez y siete entregaron su vida a Cristo mediante el bautismo.
Lo que comenzó como un sueño en el corazón de Luz Marina Ardila terminó convirtiéndose en una experiencia que marcó la vida de decenas de personas.
Desde hace varios años, Ardila, directora del Ministerio de las Posibilidades,en la Iglesia Adventista Redención de Bucaramanga, soñaba con llevar a personas con discapacidad visual a conocer el mar. Más que un viaje, deseaba regalarles una experiencia que les permitiera sentir el amor de Dios por medio de la naturaleza y demostrarles que son valiosos y especiales.
Con ese propósito, 23 personas con discapacidad visual, acompañadas por voluntarios, familiares y líderes espirituales, viajaron desde Bucaramanga hacia Santa Marta el pasado 9 de mayo.
“La idea nació como una necesidad de sacarlos un poco de la oscuridad en la que muchos viven diariamente y mostrarles que ellos también pueden disfrutar de las maravillas creadas por Dios”, expresó Luz Marina.
Al llegar al mar, la emoción fue inmediata. Algunos extendían sus manos para tocar el agua por primera vez; otros simplemente escuchaban las olas y sonreían mientras sentían la brisa en sus rostros. Muchos no podían contener las lágrimas.
Para varios de ellos, era la primera vez que salían de su ciudad o disfrutaban de una experiencia recreativa de este tipo.
Uno de los momentos más especiales ocurrió cuando siete participantes decidieron entregar su vida a Cristo mediante el bautismo realizado en el mar.
Familiares, acompañantes y voluntarios vivieron ese instante con profunda emoción.
“Ver cómo Dios obraba en cada uno de ellos fue algo indescriptible. Sentíamos que el Señor estaba guiando cada detalle de este proyecto”, comentó Ardila.
Un campamento lleno de amor, alegría y esperanza
Durante los días de estadía en Santa Marta, los participantes disfrutaron de actividades adaptadas especialmente para ellos.
Cada mañana, el grupo se reunía frente al mar para momentos de oración, cantos y reflexión espiritual dirigidos por el pastor Everson Bautista.
El pastor destacó que acompañar esta experiencia marcó profundamente su vida espiritual.
“Ellos no veían el mar, pero sí podían sentir al Dios que creó el mar. No necesitaban la vista física para experimentar el amor de Dios y comprender que Él quiere salvarlos. La fe de ellos guió cada paso durante este retiro espiritual”, expresó Bautista.

La emoción y la felicidad marcaron cada momento de la experiencia vivida por personas con discapacidad visual que, por primera vez, pudieron sentir el mar y experimentar el amor de Dios en medio de la naturaleza.
“El mar nos recordó la inmensidad del amor de Dios, un amor que no tiene barreras ni límites humanos. Ver cómo personas con discapacidad aceptaban a Jesús renovó también mi llamado y mi vocación de servir sin hacer distinción alguna”, afirmó. Las reuniones llamaban la atención de turistas y personas que pasaban por el lugar, quienes se detenían a escuchar los mensajes y alabanzas.
En las noches, continuaban las meditaciones y espacios de adoración en el hotel.
Además de las actividades espirituales, también se realizaron dinámicas recreativas, concursos bíblicos, ejercicios en piscina y terapias dirigidas especialmente para las personas con discapacidad visual.
Entre las actividades que más disfrutaron los participantes estuvo un partido de fútbol adaptado con un balón que contenía cascabeles, permitiéndoles seguir el sonido mientras compartían un momento de alegría y compañerismo.
La joven Ana Valentina Ortiz, nieta de Luz Marina, lideró gran parte de las actividades recreativas y de integración, dejando una huella especial en todos los asistentes.
“La gente quedó muy feliz con ella. Dios le dio un liderazgo muy bonito y supo animar al grupo en todo momento”, expresó Luz Marina.
El pastor Everson Bautista y su esposa también sorprendieron al grupo con una visita a Playa Blanca, gracias a una ofrenda recolectada previamente en una iglesia adventista en Estados Unidos donde el pastor realizó una campaña evangelística.
Una misión sostenida por la fe
Organizar el viaje no fue sencillo. Inicialmente estaban inscritas 40 personas con discapacidad visual, pero la falta de recursos obligó a aplazar la actividad.
Sin embargo, Luz Marina decidió continuar confiando en Dios.
Realizó ventas solidarias, pidió apoyo a amigos y miembros de iglesia y buscó diferentes maneras de reunir fondos para hacer realidad el proyecto.

Luz Marina Ardila, directora del Ministerio de las Posibilidades, lideró la iniciativa que permitió llevar esperanza, inclusión y una experiencia espiritual inolvidable a personas con discapacidad visual en Santa Marta.
Entre quienes apoyaron la iniciativa estuvieron el Dr. Nelson Iván González y la Dra. Argenida Blanco, quienes ayudaron a gestionar donaciones y aportaron recursos económicos para el campamento.
La actividad también recibió apoyo de la Unión Colombiana del Norte, la Asociación del Oriente Colombiano, la Iglesia Adventista Redención Bucaramanga y hermanos adventistas en Estados Unidos.
Además, nueve voluntarios participaron activamente en toda la logística y acompañamiento de los asistentes.
“Lo único que tengo es agradecimiento con Dios. Él fue abriendo puertas y nos dio las fuerzas para sacar adelante este sueño”, afirmó la líder del ministerio.
El pastor Bautista también hizo un llamado a la iglesia para fortalecer una cultura de inclusión y servicio.
“La iglesia existe para salvar a toda persona, sin excepción. La inclusión no es opcional dentro del evangelio. Debemos adaptar nuestros entornos, nuestras estrategias y también nuestros corazones para buscar y valorar a las personas que muchas veces han sido olvidadas”, señaló.
Asimismo, destacó que el ejemplo de Cristo debe motivar a la iglesia a servir con amor y sensibilidad.
“El cuerpo de Cristo está en la tierra para buscar y salvar lo que se ha perdido. Estas personas también necesitan escuchar del amor de Jesús y saber que son importantes para Dios”, concluyó.
Un llamado a la inclusión cristiana
Para Luz Marina Ardila, esta experiencia también representa un llamado a la iglesia y a la sociedad para mirar a las personas con discapacidad con más sensibilidad y amor.
La directora recordó que años atrás comenzó a trabajar por la inclusión de las personas con discapacidad visual después de observar cómo muchas veces eran ignoradas o no recibían la atención adecuada.
“A veces llegaban a la iglesia y nadie los ayudaba a ubicarse. Eso me hacía llorar mucho. Yo los amo profundamente y siento en mi corazón el deseo de servirles”, compartió.
Hoy, luego de esta experiencia en Santa Marta, el Ministerio de las Posibilidades reafirma su compromiso de seguir llevando esperanza y acompañamiento espiritual a las personas con discapacidad visual y sus familias.

Momentos previos al bautismo en el mar, donde siete personas decidieron entregar su vida a Cristo durante una experiencia marcada por la fe, la esperanza y el amor de Dios.
Uno de los participantes expresó con emoción su agradecimiento por todo lo vivido durante el campamento.
“Nunca habíamos pasado por cosas tan bonitas, ni nadie nos había tratado como ustedes nos trataron. Estamos muy agradecidos con Dios y con todas las personas que hicieron esto posible. Para nosotros es una experiencia inigualable”, comentó.
“Ellos nos decían que nunca habían vivido algo tan bonito y que jamás los habían tratado con tanto amor. Eso nos llenó el corazón”, concluyó Ardila.
La líder también expresó su deseo de repetir este tipo de iniciativas en el futuro.
“Si es la voluntad de Dios, seguiremos trabajando para que más personas puedan conocer el amor de Jesús y tener experiencias que fortalezcan su fe”, finalizó.
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